#EfectoOdebrecht

El cambio de versión de Zanatti: una de las mayores farsas orquestadas por el alanismo.

La denuncia de Alfredo Zanatti sobre que fue secuestrado por los hombres del régimen fujimontesinista para declarar en contra de Alan García fue en realidad una tremenda mentira: nadie lo obligó a declarar en contra de García por las coimas del tren eléctrico. La verdadera historia sale por primera vez en esta publicación.

Publicado: 2019-03-23

Uno de los mayores casos de corrupción que forma parte del prontuario de Alan García Pérez es el caso del Tren Eléctrico. En los ochenta, la construcción de un tren eléctrico para Lima fue una de las promesas populistas que pretendía cumplir el entonces presidente García Pérez, incluso para la candidatura del apristón Jorge Del Castillo a la alcaldía de Lima se usó el proyecto del Tren Eléctrico como promesa para solucionar el problema del transporte en la caótica capital. 

En ese tiempo, la construcción del ansiado tren no se completó. Y poco después se descubrió que fue una obra salpicada por la corrupción cuando el italiano Sergio Siragusa Mole vino a Lima en 1993 para declarar ante la fiscal Flor de María Mayta por las coimas del tren eléctrico a raíz de una operación anticorrupción en Italia. A partir de ahí, inició el infierno político y judicial de Alan García. Su tormento más grande fue el expediente 001-95 A.V., generado después de la denuncia formulada por el Congreso Democrático Constituyente ante la Fiscalía de la Nación y  que luego alcanzaría un proceso penal ante la Corte Suprema de Justicia de Lima. En ese proceso penal se le imputaron cuatro delitos a Alan García: 1. COLUSIÓN ILEGAL 2. NEGOCIACIÓN INCOMPATIBLE 3. COHECHO PASIVO y 4. ENRIQUECIMIENTO ILÍCITO.  

García, por supuesto, nunca se presentó ante los tribunales (hasta en algún momento le nombraron abogado de oficio). El señor de la estrella roja solo pudo librarse de ese proceso penal con la prescripción. Su recién aparecida abogada Judith de la Mata presenta la excepción de prescripción que fue aceptada por el juez fujimontesinista Luis Serpa Segura y sus comparsas Otto Torres Carrasco y José Nicanor Castillo La Rosa Sánchez en la Sala Penal Especial de la Corte Suprema. La prescripción sale a favor de García en la resolución de fecha 26 de diciembre de 2000, en la parte final del Exp. 01-95 A.V.

Su recién aparecida abogada Judith de la Mata presenta la excepción de prescripción que fue aceptada por el juez fujimontesinista Luis Serpa Segura y  sus comparsas Otto Torres Carrasco y José Nicanor Castillo La Rosa Sánchez.

El Fiscal Supremo Adjunto Flavio Ernesto Paccini Virhuez impugna esa infame decisión, pero corre la peor suerte al aterrizar en una sala civil (Corte Suprema) presidida por el vocal Walter Vásquez Vejarano, aprista según buenas fuentes (ver Caretas Edición Nº 1852 de 9 de diciembre de 2004) e incluso vocal nombrado por el mismísmo Alan García durante su gobierno mediante Resolución Suprema N.° 021.2-87-JUS del 12 de febrero de 1987. Vásquez Vejarano junto a Infante Vargas, Cáceres Ballón, Zubiate Reyna y Quintanilla Quispe desestiman el recurso del fiscal Paccini y confirman la prescripción.

Cuando la prensa tomó conocimiento de la prescripción recién a inicios del año 2001, un sector del gremio apenas le dio importancia y solo algunos diarios lo pusieron en portada un viernes 19 de enero de 2001. El único periódico que puso una gigantesca y necesaria portada sobre esa sucia y vergonzosa prescripción cuyo titulo fue CORTE SUPREMA AVALA IMPUNIDAD DE ALAN GARCÍA fue el diario Correo que dirigía Juan Carlos Tafur. La República apenas sacó un cuadro pequeño en la parte inferior de su portada. Ni siquiera Liberación de César Hildebrandt sacó una portada de esa escandalosa prescripción, solo hizo una nota en su página 5. Ni hablar de El Comercio, que era harto conocido de qué pie cojeaba, que a las justas en su página a4 (sección Política) hizo una pequeña mención en un minúsculo cuadro.

Ni siquiera Liberación de César Hildebrandt sacó una portada de esa escandalosa prescripción.

Era el broche de oro para lanzar a García a las elecciones presidenciales, después de la "denuncia" del 7 de enero de 2001 (en medios locales) de Alfredo Zanatti Tavolara sobre el supuesto secuestró que sufrió por parte de hombres del régimen fujimontesinista para venir a Perú e imputar cargos a García en 1995 bajo amenaza. Los medios locales tan complacientes con el apra de esa época se encargaron de las portadas sensacionalistas; pusieron el nombre de Fujimori cuando Zanatti no había acusado directamente al "Chino" sino a los hombres de confianza de este durante su régimen.

En su denuncia ante la opinión pública, Zanatti no venía solo, venía acompañado del ala dura del alansimo: Jorge Del Castillo César Zumaeta, Mercedes Cabanillas y Elvira de la Puente. Pero como era obvio, quien fuera el señor de Aerolíneas Faucett nunca se atrevió a dar más detalles de cómo fue su "secuestro" y tampoco se atrevió a desmentir toda la documentación que estaba en el famoso expediente 01-95 A.V.. Hasta algunas personas afines al apra de García empezaron a difundir una pequeña nota en papel periódico titulada NOTA DE JUSTICIA QUE MIS COMPATRIOTAS DEBEN CONOCER firmado por Zanatti donde declaraba "bajo juramento" que fue objeto de una presión política ejecutada por el gobierno del dictador Alberto Fujimori para hacer cargos sobre supuestos hechos ilícitos en contra del ex-presidente Dr. Alan García Pérez. Esta nota, por cierto, ni siquiera fue llevada ante una institución pública o ante la misma sala que procesó a Alan García. 

Se trataba en realidad de una limpieza extrajudicial, para tener poco después como cereza en el chantilly la prescripción y así desfigurar la historia judicial de García para presentarlo ante la ciudadanía como una víctima del  fujimorismo y como un gobernante cuya culpa de su desastroso gobierno estaba eximida. La complicidad de los medios fue tan grande, que ni siquiera dieron portadas a los descargos de los hombres acusados por Zanatti. Por ejemplo, Antoniolli Vásquez desmintió a Zanatti, pero su versión fue publicada con suerte en un pequeño espacio en la parte inferior de la página 12 del diario la República del lunes 5 de febrero de 2001 edición n.° 6976.

Se trataba en realidad de una limpieza extrajudicial, para tener poco después como cereza en el chantilly la prescripción y así desfigurar la historia judicial de García

La procuraduría ad hoc Fujimori Montesinos tomó nota del caso, y apenas 3 días después de la "denuncia" pública de Zanatti, el procurador César Azabache Caraccilo presentó ante el Ministerio Público la denuncia penal contra Vladimiro Montesinos, Julio Salazar Monroe, Elesbán Bello Vásquez, Roberto Huamán Azcurra y Raúl Cubillas Arizaga, personajes acusados por Zanatti. La denuncia tenía el código de ingreso 06-2001, pero luego se derivó a una fiscalía provincial penal especializada en delitos de corrupción de funcionarios a cargo del Dr. César Sotomayor Jaram con el código 009-2001.

Durante la investigación, las diligencias de la Policía Nacional del Perú (PNP) tuvieron largos alcances. Se recibieron las declaraciones de los imputados, la documentación referido a sus actividades en el Estado, hasta incluso constataron la casa donde supuestamente Alfredo Zanatti había estado secuestrado buen tiempo. Finalmente, los agentes ad hoc de la PNP concluyeron un atestado (ATESTADO N°. 005-EEI-PNP-FPE-MP-FN DE FECHA 16 de mayo de 2001) de 32 páginas cuyas conclusiones eran que Antoniolli Vásquez, Huamán Azcurra, Salazar Monroe y Bello Vásquez eran presuntos autores de los delitos investigados, así como Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.

En ese atestado, en el punto H. inciso 5 se menciona que:

Que (Zanatti), nunca comentó o dijo que era hostigado, presionado o amenazado por el contrario manifestó que estaba muy ilusionado con lo que le habían ofrecido, lo que si comentó fue que él iba a abrir las cuentas bancarias donde supuestamente se había depositado el dinero que se decía que le habían pagado a GARCÍA PÉREZ, por lo del tren eléctrico, no especificándome si esta historia era cierta o falsa. Asimismo observó que ZANATTI gozaba de ciertas comodidades con un dormitorio, un ambiente donde había una refrigeradora, televisor, y realizaba labores de pintura con sus respectivos accesorios, conforme este le refirió.

Es decir, que ni el mismo Zanatti pudo confirmar que fue obligado para declarar en contra de Alan García. 

Después de los trabajos de la fiscalía y la procuraduría, el entonces fiscal superior Pablo Sánchez Velarde formula su dictamen para pasar a juicio oral tomando como uno de sus puntos la acusación en portadas del empresario cercano a García en los buenos tiempos del dólar MUC. Es aquí, donde la inmolación de Zanatti Tavolara para limpiar a García, al mismo estilo Mantilla, lo hace merecedor de una acusación: Sánchez Velarde lo denuncia penalmente por el delito de falsedad genérica por haber mentido que fue secuestrado por los hombres de Fujimori y Montesinos para declarar bajo amenaza en contra de García.  En su dictamen figura:

En el caso de autos se tiene que el procesado ALFREDO ZANATTI TAVOLARA, efectuó declaraciones falsas alterando en forma intencional la verdad...nunca evidenció incomodidad o queja por estar privado de su libertad compulsivamente, sino que consentía en estar en dicho inmueble, pues ello le aseguraba seguridad y comodidad, además de ser visitado las veces que quiso por sus familiares y abogado, por lo cual le corresponde en calidad de autor...

La denuncia penal dejó a un lado los delitos de secuestro, extorsión y el resto que el empresario supuestamente había sufrido.

Después de varias audiencias surgidas a partir del proceso en el expediente del caso, el número 16-2002 (aunque lo confunden con el código 06-2002) la Sala Penal Especial "B" de la Corte Superior de Justicia de Lima, conformada por los vocales María Zavala Vallarades, Roberto Barandiarán Dempwolf e Iván Sequeiros Vargas, da la sentencia el 11 de noviembre de 2004. En su parte II Titulada DETERMINACIÓN DE LOS HECHOS INCRIMINADOS Y VALORACIÓN DE LAS PRUEBAS en el punto 27 desmienten definitivamente la mentira de Zanatti, los vocales mencionan: 

...cabe relievar, que se ha acredita que Zanatti Tavolara mintió el seis de enero del dos mil uno, cuando efectuó su denuncia pública a tráves de diversos medios de comunicación escrita, en el sentido de que había sido obligado ara venir al Perú para declarar en contra de Alan García

Gerardo Cubillas y Alfredo Zanatti fueron absueltos, el resto de imputados no figura en el fallo. El procurador Ronald Gamarra apela ese fallo, y el expediente pasa a las manos de otros magistrados: la vocal Elvia Barrios Alvarado, el vocal Aldo Figueroa Navarro y  la vocal Doris Rodríguez Alarcón.

Dichos magistrados formulan una nueva sentencia en 13 de noviembre de 2006, donde vuelven a confirmar que Zanatti mintió cuando dijo que fue traído a Perú para declarar en contra de Alan García:

Zanatti...no recuerda detalles...pero lo que si recuerda es la actitud de contar una historia cuyo objetivo era acusar al ex Presidente Alan García Pérez; versiones que al ser evaluadas en conjunto permiten a este colegiado arribar a la convicción de que las declaraciones públicas realizadas por Alfredo Augusto Zanatti Tavolara con fecha siete de enero de dos mil uno adolecían de falsedad, en tanto que su llegada al Perú en febrero de mil novecientos noveta y cinco fue producto de un acuerdo, a través del cual, este recibiría del gobierno de turno a cambio de realizar declaraciones incriminatorias contra el ex entonces Presidente Alan García Pérez.

Finalmente, la sala presidida por la Dra. Barrios Alvarado falla condenando a Alfredo Zanatti Tavolara  como autor del delito contra la fe pública (Falsedad Genérica) en agravio del Estado peruano imponiéndole cuatro años de pena privativa de la libertad, mientras que a Julio Salazar Monroe se lo condenó como autor del delito contra la tranquilidad pública (Asociación Ilícita para delinquir) en agravio del Estado peruano y con una condena de ocho años.

Ya como última etapa, el abogado de Zanatti plantea un recurso de nulidad contra esa sentencia. El recurso llegó a fiscalía, al despacho de nada más y nada menos que José Peláez Bardales, íntimo de García, y que para ese tiempo tenía el cargo de Fiscal Supremo de la Primera Fiscalía Suprema en lo Penal. Pelaéz también reconoce que lo del secuestro para declarar en contra de Alan García fue una patraña en una parte de su dictamen (DICTAMEN N° 1126-2007-MP-1° FSP de fecha 15 de junio de 2007):

En tal virtud, en autos se encuentra acreditado que el procesado ALFREDO ZANATTI TAVOLARA faltó a la verdad durante sus declaraciones a diversos medios de comunicación, señalando falsamente que fue obligado a emitir declaraciones incriminatorias contra el entonces ex presidente Alan García Pérez, dando lugar a que estas declaraciones asimiladas como noticia criminal por la Procuraduría Pública Anticorrupción que, en ejercicio de sus atribuciones, presentó una denuncia ante el Ministerio Público, la cual finalmente fue desestimada al comproba la falsedad de las declaraciones de ZANATTI TAVOLARA.

Finalmente, el recurso de nulidad es concedido y la vista de la causa llega a la Segunda Sala Penal Transitoria presidida por el magistrado Duberlí Rodríguez, donde se resuelve el recurso a favor de Zanatti Tavolara y Huamán Azcurra: los delitos imputados habían prescrito. El caso termina su recorrido aquí.

CONCLUSIONES:

Zanatti nunca fue secuestrado o amenazado para venir al Perú, sino que había llegado a un acuerdo, por intermedio de su hijo quien contactó con el hijo de Antoniolli Vásquez, para llegar a Perú bajo condiciones favorables a él y aumentar la popularidad de Fujimori. Ya que el otrora socio empresarial de Alan García estaba requisitoriado, tenía orden de captura por el 29° Juzgado Penal de Lima.

Tampoco hubo orden para que declarara en contra de Alan García, el "¿cómo es la mía?", las declaraciones testimoniales que incriminan a Alan García en el exp. 01-95 A.V., etc. fueron por propia voluntad.

Los apristas bien saben por qué tuvieron que montar la farsa para que Zanatti se inmole: las elecciones del 2001. 



Escrito por

Dylan López Encarnación.

Nacido en Lima, Perú. Investigador.


Publicado en

Dylan López E.

Investigador.